martes, 22 de noviembre de 2011

Un nuevo mundo


A veces se encuentran tiradas por ahí, otras veces, perfectamente ordenadas en una secuencia muy concreta. En otras ocasiones los niños juegan con ellas y las distancian o unen a su antojo, con o sin significado. Más de una vez animan a las masas o alegran al individuo. En casos concretos te hacen llorar, de tristeza o de júbilo.

Nos emocionan y nos relajan. Nos alteran y nos calman. Nos olvidamos de que están ahí aunque la utilicemos continuamente. Las creamos y destruimos con la misma facilidad con la que respiramos. Pero siempre, siempre, están presentes.

Algunas son bastante tímidas, y se ocultan de la gente a plena vista. Por lo que las miramos y las miramos, pero la mayoría de las veces no las vemos. Pueden ser pequeñas, pueden ser gigantescas, pueden ser  pintorescas y estar bien maquilladas, o pueden ser serias y naturales.

En el caso de este instante de luz, una de ellas se apareció delante de mi instándome a pronunciar un "Te quiero". Mayúsculo. Sobrecogedor. Poderoso. Inamovible.

Esa gran "T" me brindó la oportunidad de explorar un mundo nuevo: el mundo de las letras ocultas. Hasta ese momento, no había oído hablar de ellas, aunque algo sospechaba ya. Me siento privilegiado, ya que ellas han confiado en mí y se han mostrado por primera vez en toda su magnificencia ante mis ojos, aprendices en explorar el mundo tras un objetivo.

Por ello quiero dedicarle a la letras del mundo, desde lo más profundo de mi pecho, un sincero y cálido "gracias".

viernes, 18 de noviembre de 2011

Los frutos de Fuenlabrada



Esta mañana he visto cómo a una persona se le escapaba un jirón de vida. Este jirón de vida volaba y volaba sin descanso, feliz por su liberación después de tantos años de encierro.

La persona que lo había perdido aún no lo sabía. Sospecho que se enterará dentro de algunos años, cuando busque en sus bolsillos y sólo encuentre dinero.

Al final, de tanto volar, el jirón de vida se atascó en una rama de un árbol fuenlabreño. Estaba ya un poco desesperado, pidiendo a gritos ayuda y pensando, seguramente, que no vale la pena ser libre si no tienes a nadie que te sujete cuando se ve claramente que tu destino es volar solo.

Por suerte, apareció un barrendero de almas. Cuando lo vio venir a lo lejos, el jirón de vida se relajó, sabiendo que pronto iba a ser rescatado. Ese fue mi instante de luz: la relajación del jirón de vida con la vista puesta en su rescate. Parecía un fruto que creciera en un árbol de ciudad.

Después el barrendero se acercó, lo liberó, y lo guardó en uno de los bolsillos de su enorme corazón. Sé que su corazón era grande porque notaba en mi piel el viento que desplazaba con cada gigantesco latido. Es una sensación magnífica.

Estoy seguro de que el jirón de vida será feliz a partir de ahora.

¡Bienvenidos!

Bienvenido al blog "instantes de luz". Aunque el título define parte de lo que será esto, no lo hace por completo.

No se trata de una página de fotografía al uso, sino que estará dedicado a un tipode fotografía diferente y totalmente amateur. Hablamos de fotos hechas con cámaras Polaroid, teléfonos móviles, o con cámaras convencionales (ya sean compactas o reflex) pero retocadas para darle una personalidad especial.

Por regla general enviaré una foto por cada entrada. Todas las fotos tendrán un título y la mayoría una historia, ya sea en el momento de subirla, si lo hago con el PC; como a posteriori, si lo hago con el móvil.

No habrá álbumes web ni nada parecido. Solo fotos sueltas, para no aburrir al personal.

Me agradará muchísimo que comentes y critiques. Si eres un entendido de fotografía, puedo aprender mucho de la parte técnica. Si eres un aficionado, o simplemente alguien a quien le gusta ver fotos de vez en cuando, aprenderé sobre la belleza del instante.

Eso os todo. Muchísimas gracias por entrar en el blog, y bienvenido de nuevo:

Samuel